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Revista La Maga
01-10-1994
Por Daniel Riera |
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Lewis
Brian Hopkins Jones, primera guitarra de la formación original de los Rolling Stones,
nació el 28 de febrero de 1942 en la clínica Park de Cheltenham y murió el 3 de julio
de 1969, a los 27 años, en su casa de Hartfield, Sussex, poco después de haberse ido del
grupo. En su libro Stone Alone, Bill Wyman opina que "si alguna vez un hombre vivió
genuinamente la vida del rock and roll y caracterizó a los Rolling Stones en todos sus
aspectos, mucho antes de que los cinco asumiéramos un estilo, ese fue Brian Jones".
Brian Jones era el más experimental de los Stones,
el que tocaba instrumentos raros para el rock: mandolina, cítara hindú, dulcimer,
marimba, mellotrones, arpas, campanas tubulares, el más descontrolado -si es que existe
algún método para medir el descontrol en la historia de este grupo- y el que se aburrió
más rápido de la banda. Cuando Mick Jagger, Keith Richards y Charlie Watts fueron a
decirle que el grupo ya no podía seguir trabajando con él, esperaban una discusión
larga pero Jones no se molestó. "Ya no estoy de acuerdo con los demás por lo que
respecta a los discos que estarnos grabando. No nos comunicamos musicalmente. La música
de los Stones ya no es de mi gusto. El trabajo de Mick y Keith ha progresado por una
tangente, al menos en mi opinión. Tengo el deseo de tocar mi propio estilo de música y
no el de los demás, por mucho que estime sus conceptos musicales", dijo entonces.
Poco afecto al deporte, durante su
adolescencia fingía enfermedades para evitar jugar al fútbol y al cricket con sus
compañeros de la escuela: inventaba ataques de tos -se los creían porque era asmático-
o renqueaba súbitamente. Contra lo que los lugares comunes harían suponer de un stone,
le fue muy bien en la escuela secundaria, que terminó con notas brillantes. Precisamente
en la Dean Close Junior Public School debutó como músico a los 14 años, como
clarinetista de la orquesta. En 1957 escuchó por primera vez los discos de Charlie Bird
Parker y convenció a sus padres de que le compraran un saxo alto. Como Charlie Watts,
Brian entró en la música a través del jazz pero luego se volcó al blues más
tradicional: artistas como Muddy Waters, Sonny Boy Williamson y Elmore James, a diferencia
de Jagger y Richards, que respetaban a estos músicos pero preferían a los menos puristas
Jimmy Reed y Bo Diddley, o al rock n roll de Chuck Berry. Mientras tanto, Jones embarazaba
chicas e iba teniendo hijos: a lo largo de su vida se enteró de cinco, pero pudieron
haber sido más. Tan mujeriego como celoso, más de una vez sus novias aparecieron con el
ojo morado. Sin embargo, los testimonios de quienes lo conocieron hablan de su
sensibilidad y su fuerte necesidad de afecto. Poseedor de una salud muy endeble durante
toda su vida, con frecuencia se atribuyeron sus malestares físicos a su abuso de las
drogas y al asma, aunque es probable que haya sido epiléptico sin saberlo.
Introvertido, aunque parezca mentira, Jones compuso
muchas canciones, pero no solía mostrarlas a sus compañeros de la banda, un poco porque
juzgaba que no eran buenas, y otro poco porque el productor Andrew Loog Oldham estaba más
interesado en promover a la dupla creativa de Jagger-Richards que en oír su material.
Quienes lo han escuchado sostienen que se trataba de canciones románticas, sentimentales,
en cierto modo emparentadas con el estilo de Donovan o con Bob Dylan. El aporte del
guitarrista a los Stones fue, entonces, un concepto musical enorme que redondeaba los
temas, que ayudaba a darles su forma final. Varios de los riffs de la primera etapa del
grupo le pertenecen, así como la mayor parte de los arreglos con instrumentos curiosos
para el standard stone. Él fue acaso la primera persona que tocó la slide guitar en
Inglaterra. Sin embargo, sus problemas constantes con las drogas y su rechazo hacia las
canciones que consideraba comerciales originaron una relación tirante entre él, la dupla
Jagger - Richards y Andrew Loog Oldham.
Aftermath fue uno de los álbumes en que más
participó. Se sentía cómodo con canciones como Going Home -que duraba 11 minutos con 35
segundos- antes que con los más tradicionales hits, o tocando la cítara en Paint it
Black. Participó activamente, también, en el psicodélico y muy discutido Their Satanic
Majestic Request. Convocado gracias a las gestiones Anita Pallenberg -que fue la
protagonista en 1967 compuso y grabó la banda de sonido del filme aleman Mott und
Torschabl, dirigido por Volker Schlóndorf. En la tarea lo acompañaron Jimmy Page y Nicky
Horkins en piano. No obstante, casi no participó de las sesiones de Beggars Banquet: en
plena grabación partió rumbo a Marruecos. Allí fue a los montes del Atlas para escuchar
las flautas de barro que tocaban los músicos de JouJouka. Quedó tan entusiasmado que
cuando volvió a visitar Marruecos lo acompañaba un ingeniero de sonido de los estudios
Olympic. Entre los dos compaginaron el trabajo de los músicos marroquíes, a veces
acompañados por la guitarra de Jones. El preparó la composición artística de la tapa
junto con el diseñador Al Vanderburg y le dio el master, listo para ser editado, a Allen
Klein. El productor no se interesó demasiado en el material, pero los Rolling Stones lo
editaron tres años después, en 1971, cuando Brian ya había muerto. El título elegido
fue Brian Jones Presents the Pipes of Pan at Joujouka. Durante la grabación de Let it
Bleed, el grupo decidió pedirle que se fuera y él no se mostró en desacuerdo. Al fin y
al cabo, cuando empezaron las sesiones del disco estaba internado en una clínica, con un
cuadro de depresión. Su trabajo en el disco, como lo demuestra la ficha técnica, fue por
lo demás escaso. Antes de echarlo, el grupo empezó directamente a trabajar con Mick
Taylor.
Con sus tres grabadores y micrófonos, sus dos
órganos, un piano, guitarras y otros instrumentos, se dispuso a preparar un nuevo
proyecto en el estudio de su casa. Estaba fascinado con Creedence Clearwater Revival y
buscaba un sonido parecido. Micky Waller, ex baterista de Jeff Beck, iba a sumársele. La
noche del miércoles 2 de julio de 1969, Brian Jones fue a nadar a su piscina de baldosas
azules. Había bebido de más y había tornado pastillas para dormir. En la madrugada del
3, su amiga Janet Lawson lo encontró ahogado, en el fondo. Keith Richards lo definía con
amargura y cariño como "una de esas personas tan buenas en un sentido y tan boludas
en otro". Una vez le había dicho: "Nunca vas a cumplir los 30". La
respuesta de Brian Jones fue: lo sé. Mick Jagger dijo: "Espero que encuentre la paz.
Quiero que la encuentre. Realmente, nunca estuve cerca de él". |